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BrainStorming
Lunes, enero 16, 2012
Reloj binario con Arduíno.
Jueves, enero 12, 2012
Pues hace poco, me propusieron hacer una maqueta para una escultura. Y a mí se me ocurrió hacer un reloj binario. Se me quedó bastante chulo, así que he decidido hacer un mini tutorial por si quereis tener uno en casa je, je.
Lo iré completando si veo que hay cosas que no han quedado muy claras. Para cualquier pregunta, crítica o similar, a los comentarios =)
El esquema de este reloj.
Primera fila, horas. Cuatro leds.
Segunda fila, minutos. Seis leds.
Tercera fila, segundos. Seis leds. (Yo puse la última fila porque quedaba mucho más visual, pero se puede obviar fácilmente)
Materiales.
Arduino.
16 leds + resistencias.
2 botones+ resistencias.
cable.
Protoboard.
Pilas.
El esquema del circuito.
Cada extremo de la resistencia se coloca en un pin del arduíno. R1 a pin1, R2 a pin2, R3 a pin3…. etc etc. En mi caso, no tenía problema de salidas digitales, porque usé un MEGA, pero si usas un UNO o similar, en el que sólo tienen 13 salidas digitales, puedes usar las salidas analógicas como salidas digitales.
Y los botones, se usan de la siguiente manera (más información en la página de Arduino):
Si necesitais más información, os dejo los links de un par de relojes binarios hechos con arduíno, con los cuales he resuelto el proyecto rápidamente. Quizás os lo expliquen mucho mejor que yo =P
DIY: Binary Clock with Arduino por Daniel Andrade [Inglés]
Arduino + LEDs = Binary clock por Instructables [Inglés]
¡Vídeo!
Galería.
Os enlazo una pequeña galería de fotos en flickr por si queréis echarle un vistazo.
Construcción.
En cuanto al reloj en sí, la cosa está en pinchar en la protoboard en el orden adecuado según el esquema que queramos utilizar. La caja de la foto está construída en cartón pluma, porque el proyecto era una maqueta. Personalmente, yo usaría otro material. Madera o similar. La parte superior es metracrilato (del que se raya con mirarlo).
Cuidado también con la tierra, porque yo le quité la placa metálica a la protoboard, porque no me cabía en la caja, y ahora tengo ciertos problemas cuando lleva un rato funcionando. Creo que se acumula algún tipo de electricidad estática o algo así.
Código.
Y por último, lo más importante, el código.
Yo he usado la libreria time.h… sin un RTC (Real Time Clock) por lo cual, hay errores de cálculo y al no poder sincronizarse, el reloj sufre un pequeño retraso cada día.
Básicamente, al arrancar, hace un test de todos los leds para ver si alguno se me ha fundido, y ya empieza a contar la hora a partir de las 12:00h.
Los pines los he puesto de manera que me fuera más cómodo colocar el Arduino en la protoboard pero básicamente es indiferente, siempre y cuando los enchufeis bien al led que corresponde.
Y los programadores que lean el código… por favor, que no sean muy críticos u////u
¡Que disfruteis!
#include <time.h>
int hourLEDs [] = { 23, 25, 27, 29}; // bit menos significativo primero.
int minuteLEDs [] = { 31, 33, 35, 37, 38, 41};
int secondLEDs [] = { 43, 45, 47, 49, 51, 53};
int loopLEDs[] = {23, 25, 27, 29, 31, 33, 35, 37, 38, 41, 43, 45, 47, 49, 51, 53};
int switchPin = 17;
const int buttonHour = 52; // pin del pulsador de las horas
const int buttonMinute = 50; // pin del pulsador de los segundos
int buttonStateHour, lastbuttonStateHour = 0; // estado del pulsador de horas.
int buttonStateMinute, lastbuttonStateMinute = 0; // estado del pulsador de minutos.
time_t t;
void setup(){
for (int i = 0; i< 4; i++){
pinMode(hourLEDs[i], OUTPUT);
}
for (int i = 0; i< 6; i++){
pinMode(minuteLEDs[i], OUTPUT);
}
for (int i = 0; i<6; i++) {
pinMode(secondLEDs[i], OUTPUT);
}
t = now();
Serial.begin(9600); //comunicacion serie.
pinMode(13, OUTPUT); //pin 13 para comprobacion de pulsadores.
digitalWrite(13, HIGH);
pinMode(buttonHour, INPUT);
pinMode(buttonMinute, INPUT);
setTime(0);
spin(2); //check de todos los leds.
delay(1);
}
void loop(){
//comprobamos pulsadores.
buttonStateHour = digitalRead(buttonHour);
buttonStateMinute = digitalRead(buttonMinute);
if (digitalRead(switchPin)){
adjustTime(1);
}
else if (minute() == 0 && second() == 0){
//spin(hour());
}
updateDisplay();
delay(1);
if (buttonStateHour != lastbuttonStateHour){
// comprobamos si el pulsador de las horas esta pulsado.
// si es asi, estara HIGH:
if (buttonStateHour == HIGH) {
// incrementamos una hora. Reseteamos segundos.
setTime(hour(t)+1, minute(),0,01,01,2011);
Serial.print("test - incrementamos hora: ");
Serial.print(hour(t));
digitalWrite(13, HIGH);
}
else {
digitalWrite(13, LOW);
Serial.println("\ntest - horas off.");
}
}
lastbuttonStateHour = buttonStateHour;
if (buttonStateMinute != lastbuttonStateMinute){
// comprobamos si el pulsador de los minutos esta pulsado.
// si es asi, estara HIGH
if (buttonStateMinute == HIGH) {
// inc
setTime(hour(t), minute()+1,0,01,01,2011);
Serial.print("test - incrementamos minutos: ");
Serial.print(minute(t));
digitalWrite(13, HIGH);
}
else {
digitalWrite(13, LOW);
Serial.println("\ntest - minutos off.");
}
}
lastbuttonStateMinute = buttonStateMinute;
}
void updateDisplay(){
t = now();
setOutput(hourLEDs, 4, hourFormat12(t));
setOutput(minuteLEDs,6, minute(t));
setOutput(secondLEDs,6, second(t));
}
void setOutput(int *ledArray, int numLEDs, int value){
for (int i= 0; i < numLEDs; i++){
digitalWrite(ledArray[i], bitRead(value, i));
}
}
void spin(int count){
for (int i = 0; i < count; i++){
for (int j = 0; j {
digitalWrite(loopLEDs[j], HIGH);
delay(100);
digitalWrite(loopLEDs[j],LOW);
}
}
}
Se me olvidaba, tengo que agradecer a Franki, David y Julio por echarme una mano con esto cuando lo he necesitado =)
En 2011…
Domingo, enero 1, 2012
- He cumplido propósitos.
- He incumplido más propósitos…. =P
- He amado. Mucho.
- He llorado. Mucho también.
- Me he ilusionado. Aunque bueno… eso lo hago cada año :)
- He conocido gente. Mejor, peor y muy mejor.
- He redescubierto a otra gente.
- Me he decepcionado. :(
- He reordenado mis prioridades!
- Me he superado. A veces no hay más remedio :)
- Me he hundido…
- Me he levantado…
- …
En resumen…he pasado por casi todos los estados posibles. Ha sido el año más difícil de mi vida, así que espero que 2012 sea más tranquilo.
¡Empecemos el año con energía!
Deleite
Jueves, diciembre 29, 2011
¡Mis fisios!. FMT XVIII
Viernes, diciembre 23, 2011
Pues hace tiempo que no escribo, pero es que ya la cosa cambia poco. Sólo me dedico a ir a rehabilitación e intentar ganar grados como sea. Por suerte estoy en los últimos grados, pero también son los más complicados de conseguir. Si a esto le unimos mi sensibilidad al dolor y lo nerviosa que me pongo… pues la cosa se pone aún más dificil.
Pero bueno, a pesar de que tengo mucho que agradecer a muchas personas, esta entrada es para Miguel y Mari Jose, ¡Mis fisios! dos profesionales con paciencia infinita. Y esa es la palabra clave, paciencia. Porque ellos me animaban cuando lloraba por la frustración o me desanimaba porque no conseguía aumentar los grados de mi pierna. Y bueno, las justificaciones por las caras de horror de los otros pacientes al oir mis gritos: “Es que… eso duele mucho”.
Y mira sí, aunque suene exajerado, me han cambiado la vida. Porque seguramente si me hubieran puesto en manos de otras personas menos sensibles, no hubiera sido tan constante y no hubiera mejorado tanto. Básicamente me hubiera acojonado a la quinta sesión. Y seguramente ellos no lean mi blog (creo que nisiqueira saben que tengo un blog), ni lean nunca mi reseña, pero aún así les agradezco todo lo que están haciendo por mi. ¡Y es que además son dos hermanos super guapos! ¿o no? =P
Gracias a todos los que me han apoyado, y me han ayudado desde mi accidente, pronto estaré brincando por ahí. Feliz Navidad a todos =)
Sabes que estás sanando
Domingo, noviembre 20, 2011
… cuando el random del coche te pone esta canción y no la saltas.
Y sonries. Todo está bien otra vez.
Rehabilitación. FMT XII
Sábado, noviembre 5, 2011

Cuando tuve el accidente, nunca pensé que la rehabilitación iba a ser tan dura. He tenido muy malos ratos desde que empezó todo esto pero con todo el nolotil, morfina y toda la demás mierda que me han dado, nunca he sufrido tanto como hasta ahora.
Yo cuento estas cosas, y la mayoría de los interlocutores me miran con cara de “no será para tanto” (*cof cof detractores). Incluso en la propia rehabilitación, hay pacientes que me miran con cara de reprobación cuando pego un grito. Y me parece muy mal que lo hagan, porque hasta el propio fisio tiene que justificarme diciendo que pocas cosas hay más dolorosas que una rehabilitación de rodilla. ¿Qué sabrán ellos lo que siento?
Ya he contado alguna vez el show de cuando entré a quirófano. Me da miedo no controlar la situación y eso me estaba pasando factura en la rehabilitación. Mis nervios estaban a tope. Cuando el fisio te pilla la rodilla no puedes moverte, porque un giro o un movimiento mal dado puede lesionarte. Paciencia infinita que tienen estos chicos conmigo, pero estuve unos días que no se podía hacer nada por mí y me iba a casa hiper depre. La única salida es el dolor y yo no soy capaz de controlar la ansiedad y soportarlo.
Se lo conté a mi médico y me mandó unos tranquilizantes, y la verdad es que me han ido muy bien. Odio tomar más medicación de la necesaria, pero es que no encuentro otra manera de no defenderme.
Realmente ya he pasado la peor parte según mi fisio, que es el rango de los 90º a los 100º. Ese rango es lento, doloroso e infernal. Ahora, en las últimas dos semanas he ido ganando 10º por semana, lo cual no está nada mal.
Ahora que ya tengo más fuerza, el día lo dedico completamente a entrenar. 40 minutos de pesas, otros 40 minutos de bici, 10 de forzado (o lo que aguante) y bici otra vez. Y luego hielo. Y luego las tres horitas con mi fisio. ¡Y las escaleras de mi casa! Que no son pocas.
No entiendo, con lo avanzada que está la ciencia que no hayan inventado alguna técnica menos dolorosa para esto.
En fin, que estoy rezando por llegar al final de esto, de que mi talón vuelva a tocar mi culete y que me sobren sesiones para que me hinchen a masajes drenantes de esos que les hacen a los demás :3
Cosas bonitas de mi vida.
Domingo, octubre 23, 2011
- Comer un caramelo de menta.
- Salir cuando hace solecito pero no mucho calor.
- Oler un perfume que te gusta.
- Imaginar cosas agradables aunque no sean necesariamente verdad.
- Que alguien piense en ti mientras se duerme.
3 kilos. FMT XI
Domingo, octubre 23, 2011

Pues hace tiempo que no escribo porque desde el día que se me ocurrió decirles a mis fisios que me dieran caña, llego a casa para morirme. De dos a tres horas en la clínica, y lo peor es la flexión.
La flexión es una pesadilla. Básicamente, cuando operan cerca de una articulación se hace un hematoma que al curarse genera unas adherencias que la bloquean. ¿Y cómo se cura eso? Pues a base de fuerza bruta. ¿Cuánta? Toda la que puedas soportar. Muchos días me siento mal porque me voy a casa pensando que podrían haberme apretado más si yo fuera capaz de soportar más dolor, pero me resulta imposible. Es lo más frustrante de todo esto.
Lo bueno es que la pierna va cogiendo fuerza y ya puedo caminar con una sola muleta, y he probado a conducir y todo. Aunque bueno, no sé si es muy seguro pero ¡algo es algo! Todos sabemos que esto va de desbloquear logros ¿no? Ahora puedo levantar 3 kilos sin problemas, y cuando me pongo pantalón largo, la diferencia no es muy evidente entre mis dos cuádriceps.
Por otro lado estoy volviendo a recuperar mi vida social, y a empezar a organizar mi vida en general. “Recupera tu vida” es lo que me dice mi fisio.
Pues yo que me lo tomé en serio eso de vivir, y tras una visita a mi médico, le pregunté si me sentaría muy mal un viaje a Barcelona. Ahí es ná. Trovit organizaba una super fiesta en el MACBA y me habían invitado. Eso significaba conocer a mis compañeros y a mis jefes tras dos años y medio en la empresa. Me enseñaron las oficinas, me preguntaron qué tal mi pierna y todo fantástico. Terminé con la pierna como un botijo pero valió la pena. Tengo que agradecer mucho a Fran, a Dani y a Raquel por cuidarme y ayudarme a saltar el foso que hay entre el andén y el tren. ¿A que nunca os habíais fijado? Pues yo lo aprendí en muletas.
Intengo no dejar de lado las barreras psicológicas de este asunto. Porque hay muchas cosas que aún no puedo hacer y me hacen sentir insegura… la pata tiesa y no se puede mover con soltura… Ehm…. tengo demasiado tiempo para pensar =P
Las cosas pasan por una razón. Te pasan cosas que hacen que conozcas gente y que valores otras cosas que de otra forma no hayas podido conseguir. Hay esperanza para mi :)
Los detractores. FMT X
Domingo, octubre 9, 2011
*foto de Steven Depolo
Cuando alguien tiene un accidente de tráfico, se pasa muy mal.Y ya no tanto por el accidente en sí, las secuelas físicas son muy duras, y muchísimo más duro que la fractura, el hospital, la operación es la rehabilitación. Y a eso se añade la carga psicológica que todo eso conlleva.
A veces, lo que más me cuesta es luchar contra los detractores. Leí esta definición en un blog de un chico que también se rompió la rodilla. Y la verdad es que es la palabra perfecta. Son personas que te dejan una sensación de desacuerdo un poco desagradable.
1. Te lo has buscado porque todos sabemos que las motos son peligrosas. Y más para una mujer. Esa frase la he escuchado ya muchas veces. Medio en serio medio en broma, más o menos directo, pero me fastidia que su mejor opción sea estarme quieta toda mi vida. Pues os jodeis, me curaré y volveré.
2. Bueno, pues ahora tranquilita un tiempo, que abarcas mucho. Ahora resulta que a la gente le fastidia que haga cosas. Yo no tengo la culpa de tu frustración.
3. No sé por qué te quejas tanto, si ya no llevas escayola. Ni llevo escayola, ni se me salen las tripas por el ombligo, ni me he quedado paralítica, y si me das tiempo, mi fisio y yo haremos que tampoco me quede coja.
4. ¿Estás de baja? ¡Ni que programaras con los pies! En fin…. me cuesta mucho aguantar un escupitajo a la gente que insinúa que estoy fingiendo.
Seguro que pensáis que soy una exajerada, pero es que a mi se me queda una cara de… WTF! e intento olvidarlo porque sino, no hay manera de seguir adelante. Y no me gusta que me juzquen (mal).
Luego siempre estará la gente que pienso que se preocupa por mi, y que en realidad se alegran de que hay recibido “un escarmiento” y yo no tenga ni idea. Y los que pensé que me responderían de alguna forma y no lo han hecho. Pero eso pasa siempre.
Pero también tengo que agradecer a los que sí se han preocupado y me han ayudado y animado en los momentos de bajón. ¡Que esos tampoco se me olvidan!
Rayos X. Fractura de la meseta tibial IX
Sábado, octubre 1, 2011

Con esto de la fractura, estoy posteando más que nunca. A una le queda mucho tiempo para pensar mientras hace los ejercidios de rehabilitación o se echa potingues en la cicatriz para que luego eso no tire cuando doble la rodilla.
Pero bueno, ¿Habéis visto qué fotico me echaron ayer? Yo aun no me creo que lleve todo eso dentro. He puesto la radiografía de wallpaper en mi segundo escritorio del mac, a ver si me hago a la idea. Son muy parecidos a los que puse hace unos cuantos días, pero estos ya están coloados, y esa es mi patica. Tela marinera.
Nada más entrar, el cirujano me saluda efusivamente de nuevo. Yo creo que le hace gracia verme, porque me da la impresión de que se pone muy contento. Eso me hace sentir bien. Lo primero que le digo es que quiero echarle una foto a la radiografía porque sacarlas del sistema es muy complicado. Me dice que adelante, me meto detrás de la mesa, le doy mis muletas, saco la Reflex y ale. Chack! chack! chakc! Como pedro por su casa. Una vez asegurada la información en mi cámara vamos a hablar.
La fractura está soldando muy bien y todo ese lio de tornillos es normal. Lo que saqué en claro ese día fué:
- Soy una quejica.
- Tengo que decirle a mi fisio que me haga más daño, porque la flexión tiene que mejorar.
- Los tornillos son para mi para siempre si no me molestan (y rezo infinitamente para que así sea).
- Como tengo la rodilla tan finita es muy posible que pueda palpar la placa. *buuuu
- Aún no puedo conducir (risa malvada del médico).
- Todo va fenomenal y quiere verme en dos semanas para echarme la bronca de nuevo.
Tengo que hacer juego de rodilla y pseudo caminar siempre que pueda sin apoyar demasiado. Eso es lo que menos claro me quedó pero lo intentaré. Yo creo que se refiere a que deje de dar saltos de canguro con las muletas, aunque me da rabia porque ya había desarrollado perfectamente la técnica y me habian salido callos en las manos. Y bueno mi mayor problema es que simplemente no puedo andar porque no tengo fuerza suficiente, y la pierna lleva 7 semanas sin usarse. Supongo que ahí tomarán cartas en el asunto mis queridos fisios. Miedo me da hacerles llegar el mensaje del médico.
¿He dicho 7 semanas? Hablo como las embarazadas.
¿Qué más? Ah, ya levanto un kilo con la patica. Para hacer el ejercicio en casa, mi madre me ha buscado una bolsa llena de almendras que pesa un kilo y me ata al tobillo. Es super graciosa la escena. Pero tengo que poner la pata-palillo esta en marcha lo antes posible! Ahora, como ya puedo hacer fuerza, he desempolvado una especie de pedales de abuela que tenía mi madre por ahí guardados. Da gusto verme jajaja.
En fin, que estoy animadilla, y tengo muchas ganas de salir, trabajar, ir a la uni y un montón de cosas más. Ah por cierto, mañana es la Beers&Blogs Clasic y dicen que van a venir a recogerme. Yupiii voya tomar cerveza. ^__^
Patica al aire. Fractura de la meseta tibial VIII
Martes, septiembre 27, 2011
Las semanas sin escayola fueron bastante bien. Yo tenía mi venda compresiva, recibía a las visitas en el salón y alguna vez en el porche, y mi vida era tranquila.
Siguiente revisión con el cirujano. En la primera visita no me había recibido mi cirujano por un error de las citas, así que esta era la primera vez que me veía tras la operación. “¡Hombre Mavi! ¡Si eres tú!” acto seguido se dirige a mi madre: “Vaya panzá de llorar que se pegó. Y no sé porqué lloraba si no le dolía nada.” El tipo sabía que yo era informática, que estudiaba Bellas Artes y no sé cuántas cosas más de mi vida que se ve que le conté en el quirófano en medio de mi borrachera de drogas. Me dijo que iba todo bien, que siguiera sin poner la patica en el suelo, vendaje fuera y a casa a hacer ejercicios.
Osea, el cirujano pretendía mandarme a casa sin rehabilitación, cuando mi pata era un palillo seco, el cual estaba muerto, no podía moverlo ni un milímetro. Le insistí en que yo necesitaba rehabilitación, y al nombrarle el seguro médico accedió (No haré más comentarios sobre eso).
Así que bueno, ahí salgo yo de consulta, con mi pateja al aire, y notando las miradas de la gente hacia una pata amarilla y arrugada. Con lo bonito que llevaba yo el pelo ese dia…
A casa. Y a los dos días ¡Rehabilitación!
La verdad es que todo genial con ellos. Todo va un poco despacio porque el cuádriceps está muy atrofiado. A las tres sesiones mi pierna reaccionaba un poco, y cada vez mejor. ¿Dolor? Sí, mucho. Pero yo los animo a que me maltraten porque me quiero curar muy pronto.
La verdad es que no le tengo miedo al dolor, lo paso peor cuando “masajean” la cicatriz y la zona insensible que tengo debajo de la rodilla. Brrrrrrrrr. No me acostumbro. Pero sí que es verdad que el tajo ha mejorado muchísimo y está evolucionando favorablemente. Sobre todo después de cómo empezó. Pongo el link de mi cicatriz inicial, pero no pincheis si sois sensibles a lo gore.
Y con esto hemos llegado al presente n__n. El viernes vuelvo a tener médico, ¡espero traer buenas noticias!
¡Escayola fuera! Fractura de la meseta tibial VII
Sábado, septiembre 24, 2011
Las dos semanas siguientes fueron bastante mejor en cuanto a calidad de vida. Como ya no tenía la super-escayola, ya podía moverme al baño sin que mi madre tuviera que arrastrarme la pierna (Lo hacíamos subiendo la pierna a una alfombra y mi madre tiraba de la alfombra mientras yo me movía :P).
Lo que más me sorprendió era el nivel de atrofia de mi pierna. Los primeros días de no llevar escayola, el simple peso de mi patica al intentar que no arrastrara, hacía que el músculo del muslo me doliera infinito. Me daba la impresión de que la pierna se me iba a despegar bajo un dolor horrible. Lo bueno es que como a los cuatro días eso ya no me pasaba.
El médico me amenazó con que tenía que doblar la pierna, porque sino, se me quedaría tiesa para siempre. Me sonó a amenaza de niño: “Tendrás una radiografía preciosa pero una pierna tiesa”. Ahí lo llevo.
Entonces los siguiente días me pasé intentando doblar mi rodilla, un poco asustada porque no sabía cómo tenía que hacerlo. Es decir ¿me tiene que doler? ¿cuánto? ¿no puedo apoyar nada? ¿puedo forzar? Miles de preguntas, que yo no tenía ni idea de resolver. Gracias a internet aprendí lo que eran los ejercicios isométricos y esas cosas… en fin, yo hacía lo que podía.
Otra de las cosas que me dijeron es que tenía que curar la herida cada tres días para que me fueran quitando las grapas. Escalofríos recorrían mi cuerpo al escuchar eso. ¿Me tienen que tocar la cicatriz? ¿Destaparme la pierna? PFFFFF Por suerte, mi enfermero era un encanto. Juraría que me quitaba las grapas con amor y todo. Todo hay que decirlo, me curaba con mucho cuidado, porque la verdad es que la angustia de ver todo eso era impresionante. Y ya de tocarme ni lo cuento. Me animaba con que mi cicatriz estaba muy bien y que casi no se me iba a notar.
El primer día, al salir comenté lo que me había gustado cómo me trataba. Al segundo día, mi querida madre suelta una perla, delante del chaval: “Mira hija, si está el enfermero que a te gusta” Y se queda tan ancha. Y ojo, que yo tengo 29 añazos. Imaginaos nuestras caras. Un poema. Los siguientes días continuaron sin tensión. Quién sabe, igual le alegré el día.
La ambulancia. Fractura de la meseta tibial VI
Viernes, septiembre 16, 2011
Después de dos semanas infernales, en las que la mayoría de las visitas eran conocidos de mis padres que venían a verme y después siempre aceptaban los piscolabis de mi madre…. (en el porche al fresquito mientras yo me quedaba con mi bandejita de perrito en la habitación de la lisiada) llegó la hora de volver al hospital.
Dicen que el dolor no se puede recordar, y a lo mejor es verdad… pero de lo que sí debe haber constancia es de mis uñas en el asiento de atrás del coche el día que me trajeron a casa. Así que esta vez decidí pedir una ambulancia. Mis padres son de esas personas que por no molestar no van ni a cobrar un reintegro por si se molesta el lotero. Así que pretendían meterme de nuevo, a mí y a mi escayola de un metro y pico en el coche de mi padre. Gané la partida y conseguí que la ambulancia llegara al campo para llevarme al hospital.
El ambulanciero le dijo a mi madre, que a las 7:00 am pasaría por el pueblo y a las 7:14 am por mi casa y yo tenía la cita a las 8:10am. Genial. Pues eran las 7:45am y la ambulancia que no llegaba. Y yo con mi pata tiesa. Y lila, muy lila. Mi padre decidió que ya estaba bien, y me metió en el coche. Me gustaría decir que bajo coacción, pero me he dado cuenta que desde que me caí, yo no tengo poder de decisión en cuanto a los desplazamientos. Ni siquiera cuando voy al baño.
Justo después de exhalar un suspiro de alivio porque ya estaba dentro, aparece la ambulancia. Mismo número para salir. Ya son las 8:55 am y necesitamos 40 min para llegar al hospital.
Me suben en la camilla, me meten en la ambulancia… Puro placer. Hasta que me doy cuenta, que dentro de la ambulancia hay un par de ancianas cabreadas porque van a llegar tarde a sacarse sangre. 10 km puffeando y mirando el reloj.
“Señora, ¿puede dejar de quejarse? Yo estoy igual.” Y después de decir esa frase, creo que me dolía menos la pierna.
Llegamos al hospital de la señora y su acompañante (porque ellas tenían super-prisa) y al abrirles la puerta, pegan un salto y empiezan a correr hacia la puerta. ¿Para eso necesitan una ambulancia? Ni yo corría tanto antes de caerme… Ya sabemos por qué va tan mal la sanidad. Las ambulancias son taxis gratis y yo no lo sabía.
Me llevan a mi hospital, y resulta que no hay sillas de ruedas para personas con la pata tiesa. Pues nada, en camilla es más divertido.
Me toca la consulta, me quitan la férula…. UFFFFF con las piernas tan bonitas que he tenido yo siempre. Eso no era una pierna, era un palo amarillo y arrugado. Y menos mal que no soy peluda y no habían pelos. El médico (al que le tuve que preguntar el nombre porque nunca se presentan) me amenaza con que tengo que doblar la pierna (jaaajajajaja) me toquetea sin mucho cuidado, y cuando aún no se me habían deserizado los pelos de todo el cuerpo de ver eso, una enfermera me cura y me vuelve a vendar la pierna, pero sin escayola. ¡Bieeeeen!
En esa ocasión me llevé mi cámara, pero la impresión hizo que no pudiera ni destapar el objetivo. Sólo tuve valor de echar una foto a las grapas y poco más. Eso sí, a mi ambulanciero le hice un book.
Ale, advertencia de que no apoye la pierna por nada del mundo y a casa. Ya no tenía escayola, mi pierna no pesaba mil kilos, pero estaba muerta, ni levantarla, ni doblarla, nada.
Al llegar a casa noto la gran diferencia: ¡Puedo sentarme! Al no tener yeso debajo del culo, ya puedo sentarme en un sofá o silla (o váter) y salir de mi zulo de vez en cuando…
¿Qué deducimos de todo esto? Las escayolas son una mierda.
La recuperación. Fractura de la meseta tibial V
Lunes, septiembre 12, 2011
Igual esto se está haciendo un poco largo, pero utilizo estos capítulos como terapia ya que nunca había pasado por algo así en mi vida. Realmente no sé si esto le importa a alguien, y tampoco me preocupa si no es así, yo sólo quiero dejar constancia en algún sitio para que no se me olviden estos meses.
Hasta este momento, todo había sido una fiesta (de drogas) y aparte del gran susto que tenía en el cuerpo, no me sentía muy mal. El problema vino cuando me llevaron al campo, y allí no tenía suero ni tenía enfermeras y entonces la pierna decidió dolerme.
Las primeras semanas fueron horrorosas, lo único que hacía era contar los minutos para poder tomarme el próximo analgésico. Las noches eran peores, tanto que en cuanto oscurecía me daban ganas de llorar. La escayola pesaba, y la pierna me dolía, y hacía todo un suplicio el hecho de ir al baño. No quería ni comer ni beber para retrasar ese momento al máximo.
No te puedes mover, y cuando dejas de dormir o de intentar tener poca consciencia, puedes pensar. Y después de pensar en la gente que está allí contigo, piensas en la gente que echas de menos… Y sé que no debería, pero no se puede evitar. Entonces te sientes peor.
Lo peor de todo esto, es que pierdes completamente tu independencia y tu intimidad. Te tienen que ayudar a levantarte, a caminar a tres metros por minuto, a comer, a hacer pis… a todo. No puedes alcanzar nada que esté fuera del rango de acción de tus brazos. Y eso es frustrante. Eres una carga. Hubieron días en las que estaba realmente muy triste.
Y así tres semanas. No quiero pensar quien esté así de forma permanente….
Una amiga enfermera vino a curarme la herida de la operación varias veces… y puff la primera vez que pude contar las grapas… 27 grapas… para meter una placa y ocho tornillos… casi me desmayo. Tengo una foto, pero no la he puesto por no herir sensibilidades :)
La vuelta a casa. Fractura de la meseta tibial IV
Miércoles, septiembre 7, 2011
Después de pasar la noche en el Hospital tras la operación, me dieron el alta. Entré un poco en pánico porque estaba destrozada, y lo último que quería por nada del mundo es separarme del suero-placebo y de mi amada enfermera Chari que me pinchaba calmantes cada vez que se lo pedía. Pero no coló, tenía que irme a casa.
La primera odisea era moverme con una escayola desde los dedos hasta la ingle. Como nunca me he puesto mala no caí en pedir una ambulancia, y en lugar de eso, empezó el show:
No podía sentarme en una silla de ruedas, así que bajé con un andador con un dolor impresionante. Hubo un momento, justo al salir a la calle donde mi familia desapareció porque se me ocurrió pedir un nolotil. Así que estuve diez minutos esperando que se aclararan mientras pensaba que me desmayaba. Al salir a la calle me sentaron (no recuerdo cómo) en una silla de ruedas y una auxiliar me sujetó la pierna en alto para que no arrastrara por el suelo. Y luego…. Mete a una mujer de 1,85m con la pata tiesa en la parte de atrás de un coche.
Espero que nadie me grabara, porque me veo en los programas estos de risa de los sábados por la mañana.
Me tomé dos pastillas de nolotil de golpe y ale, a mi casa mientras notaba cualquier imperfección del asfalto de la autovía. Y como mi casa es un duplex mis padres decidieron llevarme al campo porque todo está en una planta. Si la autovía era un infierno, imaginaos los caminos de campo.
Al llegar a casa, mi padre fué a por los medicamentos y drogas varias… Y casi me caigo de espaldas cuando veo que entre todas las cajas hay inyecciones. ¡Inyecciones! En ese momento tuve una crisis de ansiedad y al dia siguiente mandé a mi madre al médico a que lo cambiara por pastillas. No se puede. En ese momento, desbloqueé mi primer logro. Princharme a mi misma sin morirme del pánico.
La operación. Fractura de la meseta tibial III
Sábado, septiembre 3, 2011
Conforme se iba acercando el día de la operación ya me iba poniendo más nerviosa. El fin de semana estaba tranquila porque mis amigos venían a visitarme y me llamaban por teléfono y como que me sentía querida y se me olvidaba todo ¡y me traían bombones! Nunca he comido tanto chocolate jeje.
El lunes por la mañana firmé la autorización y ya no había vuelta atrás. Y entonces es cuando empecé a tener miedo de verdad. La epidural, el quirófano, el hecho de estar despierta y escuchar golpes, tornillos, cauterizaciones.
Empecé a llorar como una niña. Pero llorar llorar. Y los enfermeros a ponerme drogas. La última que me pusieron, me subieron la barrera de la cama y me dijeron: “Te subo esto porque lo que te he puesto equivale a cinco mojitos”. Efectivamente, al rato, cuando me llevaron a quirófano no paraba de hablar, de pedir explicaciones, pedir nombres, quejarme, reirme… Hasta que un enfermero me dijo que tenía que callarme porque el cirujano tenía que concentrarse.
El anestesista, el único de todo el equipo que se presentó, me puso la epidural y no me dolió nada. Y eso que me agarré al auxiliar con las uñas por si tenía que arrancar algún pedazo de carne por el dolor (es bueno tener una víctima a mano). Es curioso ver cómo se te duerme la parte de abajo del cuerpo y se te empieza a poner acolchadita. Aún así yo aún tenía pánico porque no notaba dolor, pero sí notaba como me tocaban y me quitaban la férula. Mis nervios seguían creciendo.
Me tumbaron, me dijeron que me callara otra vez y que dejara de moverme. Creo que ya se cansaron de aguantarme y me pusieron algo en la vía, porque lo siguiente que recuerdo es despertar mientras me vendaban la pierna y el auxiliar me quitaba las gafas nasales. Y respiré aliviada de no haberme enterado de nada.
Diez minutos (o eso me pareció a mi) en la sala de reanimación y para arriba. Mi madre dijo que lo primero que pedí fué una hamburguesa. Pero se ve que nadie me hizo caso porque me dieron un zumo. Me pusieron morfina, nolotil y me dieron diazepan. Y ale, a dormir.
Esta entrada hubiera sido más interesante si yo hubiera sido más valiente. Pero si me volvieran a operar de nuevo, volvería a llorar del pánico.
El Hospital. Fractura de la meseta tibial II
Jueves, septiembre 1, 2011
Después de contarme que me iban a poner unas bonitas placas de titanio y unos cuantos tornillos, me subieron a una ambulancia y me cambiaron de hospital (el que me tocaba por la zona en la que vivo) me volvieron a hacer otras placas y me ingresaron.
He de decir, que la seguridad social funcionó impresionantemente rápido, porque me caí a las 7 de la tarde, y a las 22 ya estaba con un electrocardiograma hecho y descansando.
Lo único malo de que todo fuera tan rápido es que me escayolaron antes de que la pierna se terminara de inflamar por la fractura, con lo que a media noche tuvieron que cambiarme la férula porque la pierna no me cabía dentro. Yo creo que me estoy haciendo mayor, porque para mi, los médicos que me atendieron no aparentaban más de 17 años…
Al día siguiente, desayuno riquísimo, unas cuantas drogas más y ale, a la ambulancia que me tienen que cambiar de hospital a otro más chulo que parecía un hotel.
Una cosa os digo, no os caigáis en jueves, porque sólo se opera de fractura los lunes y los jueves. Así que nada, todo el fin de semana en el hospital con la patica en alto. ¡Por lo menos la comida estaba rica! Y bueno, enganchada a una especie de placebo que me decían que era nolotil y molestando a las enfermeras cada dos por tres para que me pusieran algo de verdad.
Por lo demás, como una reina n__n
…más en próximas entregas! =P
Fractura de la meseta tibial
Domingo, agosto 28, 2011
Schatzker Tipo IV ahí es nada.
Bueno, en twitter ya vengo quejándome de mi suerte unas cuantas semanas. Y es que tuve un pequeño accidente y me fracturé la meseta tibial (la parte de arriba de la tibia, donde apoya la rodilla).
¿Qué ha pasado?
Pues después de los exámenes, retomé mis prácticas de autoescuela de moto, las cuales por varios motivos había tenido que posponer.
Cuando volví, en vez de una moto clásica de 250cc me encontré una naked de 660cc. Después de un par de tilas y de ejercicios de meditación me subí en esa maquinita. Lo bueno de esas motos es que son mucho más manejables, sobre todo para el circuito rápido del A2, y lo malo es que la pista del Karting es de cemento, y la moto me derrapaba mucho. ¿Solución? Ayudarte con el freno de delante que derrapa menos. ¡Meeeeec! Error. Derrapa menos, pero si lo hace, la moto hace un raro y se cae.
Efectivamente, la moto paró y se cayó. Error de novata intentar sujetar una moto de casi 200 kilos con mis brazos-palillo, lo cual hizo que la moto me tirara al suelo y me pegara un golpe en la rodilla.
¡Diagnóstico!
En principio no me dolió más que cuando me he hecho un esguince, y como el golpe fué con la moto ya parada, nadie pensó que me había hecho nada, así que intenté levantarme y… eso no funcionaba. Fran (al que nunca podré agradecerle lo suficiente) me llevó al hospital, rápidamente me hicieron unas placas y llega la noticia. Hay fractura y desplazamiento por lo que hay que operar. ¡Y yo haciendo planes para la siguiente clase! Ahí es cuando me dió la primera llorera ¿operarme a mi? ¡Si yo soy indestructible!
Oh, mierda.
Domingo, julio 31, 2011
El otro día, estaba hablando con un amigo, sobre lo estresada y lo neurótica que suelo ser. Me estaba dando una cura de humildad de las que no suelo hacer caso.
Tiendo a pasarlo mal con los objetivos que me fijo. Terminar informática fué casi un trauma, conseguir un trabajo que me gusta, volver a estudiar otra carrera, y ahora montarme encima de una moto de 600cc y pasar un examen de pista y no morirme del miedo. (En este capítulo no hablaremos de mis relaciones personales)
Analizando, el objetivo de esto, para mi es simplemente vivir la vida. El esfuerzo te hace sentir vivo, y el placer de conseguir lo que te propones (como un logro del WOW) te reporta una satisfacción que no sabría explicar.
Odio mis épocas de no hacer nada, de ver pasar los dias uno detrás de otro. Ver pasar la vida sin vivirla.
Y lo que mas miedo me da, y hace que la mayoría de las veces reaccione, es el miedo de que cuando sea mayor, recuerde mi vida y piense: “Oh mierda, si tuve la oportunidad ¿por qué no lo hice?”

















