Mi amiga se casa

Ufff, sí. Es la primera amigüita que se me casa… El otro día quedamos para organizarle la despedida de soltera, después de decidir que NUNCA nos pondríamos una diadema con una pollita pegada, nos fué a enseñar su piso (precioso), y nos dijo que se había comprado un coche… Al hilo de todo eso, otra de mis amigas dijo: “Ey! ¿Queréis venir a ver el mío?” Y nos fuimos a ver su piso que se lo están construyendo ellos mismos. También tienen coche.

Y yo me pregunto, ¿Qué estoy haciendo con mi vida? Encima dicen que quieren tener niños pronto. ¿Se me estara pasando el arroz? Tiene seis meses menos que yo. Me entran prisas. Creo que mi chico está un poco asustado. En fin.

Ahora tengo que ir a comprarme un vestido para competir entre todas mis amigas a ver quién va más mona, y a quién le trata mejor el tiempo.

Pero bueno, al final seguro que me lo paso genial. =)

Mi amiga se casa...

Commentarios (6)

  1. malonecab:

    Bueno,

    Hay un dicho que dice: “cuando las barbas de tu vecino veas pelar pon las tuyas a remojar”

    :D

    Lo que está claro es que nos hacemos “mayores” sin darnos cuenta.
    En cuanto al tema de bodas no hay porque tener prisa y casarse cuando los 2 esten preparados.

    Es curioso que la gente crea cada vez menos en la iglesia y crezcan el número de bodas.

    Además no dan premio ni al primero ni al último en casarse.
    Tendrás la misma sensación cuando los amigos empiecen a tener retoños

    Saludos.

    Jueves, mayo 4, 2006 at 15:07 #
  2. Linkita:

    Jeje, sí, pero no es por el hecho de casarse, es más bien porque aun no tengo piso ni pelas…..

    Y lo de los niños… no me lo recuerdes que mi reloj biológico se vuelve loco!!!

    Jueves, mayo 4, 2006 at 19:38 #
  3. Anonymous:

    No te preocupes. Esa sensación en las bodas y embarazos sólo dura hasta los 30. A partir de ahí, y conforme tus amigas empiecen a caer como fichas de dominó, verás como desaparecen las prisas.

    pd: ni me molesto en firmar el comentario

    Viernes, mayo 5, 2006 at 12:22 #
  4. desmitificador:

    Querida Linkita, ni una preocupación más. Dictado por mi experiencia, te adelanto que tus amigas pasarán por tres fases vitales:

    1ª FASE: “SOMOS NOVIOS Y NOS VAMOS A CASAR” o FASE MATERIALISTA.

    Todas tus amigas se casarán entre los dieciocho y los veinticinco años, dependiendo de cuando accedan al puesto de trabajo (que no a la madurez o a la inteligencia). La que no fuere o fuese así, se la considerará “fruta madura”… ¡ya caerá del árbol, paciencia!

    Lo importante en esta fase es la burocracia material, los papeles en suma: el contrato de trabajo, la hipoteca del piso, el seguro del coche, la entrada para ese concierto “imprescindible” de los Estopa, el ticket de compra de Zara, etc.

    Además se hará acopio de bienes no exclusivamente materiales, como por ejemplo los amigos, los cuales serán selectos, estando además en la misma fase (noviazgo y matrimonio cercano) con la excepción de alguno/a como nota exótica (el/la típico/a amigo/a soltero/a, gracioso/a).

    Propia de esta fase es la expresión:”Estoy deseando casarme YA, para estar tranquila”.

    Hay quien se mantiene así toda su (triste) vida. Si no es así, pasa a la fase siguiente.

    2ª FASE: “¿QUÉ HE HECHO CON MI VIDA?” o FASE MÍSTICA

    Entre los veinticinco y los treinta y cinco años (según hayan accedido al matrimonio o ayuntamiento) se irán separando/divorciando. Habrán aplicado a sus respectivas parejas “las tres ies”: inmaduro, irresponsable e imbécil. Le achacarán, además, la culpa de la mala educación de sus hijos y tomarán cartas en el asunto para volver a los niños al redil de la sana disciplina…¡haciéndose “amigas” de ellos!, en un intento de no parecerse a sus padres y suegros (los abuelos de las criaturas), cuya rígida educación es, a su vez, la culpable de su fracaso matrimonial.

    Llega entonces esa fase mística de reencuentro consigo misma. Yoga, tai-chi, alimentación “sana”, viajes exóticos con otras amigas (Cuba, Egipto…), “profundas” lecturas en sus dos versiones: la de autoayuda (“El alquimista” de Paulo Coehlo, “El caballero de la armadura oxidada” de Robert Fisher, “Noventa y nueve maneras de ser feliz” de Gottfried Kerstin, etc) y la “bestsellera” (“El Código da Vinci” de Dan Brown, “Los pilares de la Tierra” de Ken Follet) además del visionado de películas “que les hablen” (preferiblemente, cine español).

    En esta fase se vestirán con colores “divertidos” (pregunta: si nunca he visto a un bote de Titanlux rojo contar un chiste ¿por qué se le llama “divertido”?) y no sólo en la ropa les rodeará un alo de adolescencia juguetona sino en todas sus acciones: actividades al aire libre, talleres de artesanía, e incluso se echarán un noviete que supuestamente tiene los atributos de los cuales “el otro” (pronúnciese con desdén) carecía (ternura, inteligencia, cultura y un largo etcétera).

    Propia de esta fase es la expresión: “Estoy en una fase de mi vida en que… (aquí vendría una larga verborrea pseudopsicológica, extraída de algún manual de autoayuda).

    Hay quien se mantiene así el resto de su (petarda) vida. Si no es así, pasa a la fase siguiente.

    3ª FASE: “¡NECESITO UN NEGRO!” o FASE LUJURIOSA

    Una vez superado el infantilismo anterior y hartas de chacras, nirvanas y compañeros paternales y compresivos, se llega a otra fase de materialismo…carnal. Hordas de cuarentonas inundan grotescas discotecas donde suenan ritmos latinos. Aprovechando la de horas perdidas en el “Taller de salsa” que realizaran en la fase número dos, se echan a la pista cual hienas al olor de la carroña, a la busca y captura de espécimen étnico (sudamericano, marroquí o nigeriano…¡da igual!; lo único que importa es que no tenga muchos escrúpulos) que tras el conveniente flirteo y la noche en el piso de ellas, les saque el cuerpo de penas (a polvos, se entiende), para poder volver el lunes al centro de trabajo y poder mirar a Martínez (el de Administración), bajito y calvo, con un mohín de desprecio cuando intenta invitarlas a un café.

    Propia de esta fase es la frase: “Los hombres SÓLO sirven para una cosa…y a veces ni siquiera para eso”.

    Hay quien se mantiene así el resto de su (desesperada) vida. Si no es así, pasa a la fase siguiente: el tanatorio.

    En fin no puedo proseguir pues mi experiencia no es tan larga dada mi breve vida. Espero que te haya consolado y te pido perdón por lo largo de la perorata. Un beso.

    Viernes, mayo 5, 2006 at 13:24 #
  5. Zara_Mandragora:

    Es muy normal que te sientas así, pero la diferencia normalmente radica en que tus amigas habran terminado de estudiar y estarán trabjajando. Cuando termines ya tendrás tiempo de empezar esa otra vida. Luego probablemente te cansarás de ella. Disfruta ahora de lo que tienes, un novio maravilloso y una vida estupenda por delante. Besos.

    Viernes, mayo 5, 2006 at 16:28 #
  6. Anonymous:

    Bueno parece que somos muchas en la misma situación, pero en nuestro grupo de amigas “somos las unicas” que aún no se han casado ni tenidio hijos, ni casa propia, etc.,y vienen las tediosas preguntas: y tu para cuando? como si fuera un mandamiento!!!! si no te casas eres una looser!…….NO HAY NADA DE CIERTO EN ESO! TRATA DE VIVIR Y SER FELIZ! el casamiento no es un mandamiento, si una imposición de la sociedad, pero me gusta ir contra las reglas!

    Saludos!

    Domingo, octubre 5, 2008 at 19:13 #