La vuelta a casa. Fractura de la meseta tibial IV

Garras

Después de pasar la noche en el Hospital tras la operación, me dieron el alta. Entré un poco en pánico porque estaba destrozada, y lo último que quería por nada del mundo es separarme del suero-placebo y de mi amada enfermera Chari que me pinchaba calmantes cada vez que se lo pedía. Pero no coló, tenía que irme a casa.

La primera odisea era moverme con una escayola desde los dedos hasta la ingle. Como nunca me he puesto mala no caí en pedir una ambulancia, y en lugar de eso, empezó el show:

No podía sentarme en una silla de ruedas, así que bajé con un andador con un dolor impresionante. Hubo un momento, justo al salir a la calle donde mi familia desapareció porque se me ocurrió pedir un nolotil. Así que estuve diez minutos esperando que se aclararan mientras pensaba que me desmayaba. Al salir a la calle me sentaron (no recuerdo cómo) en una silla de ruedas y una auxiliar me sujetó la pierna en alto para que no arrastrara por el suelo. Y luego…. Mete a una mujer de 1,85m con la pata tiesa en la parte de atrás de un coche.

Espero que nadie me grabara, porque me veo en los programas estos de risa de los sábados por la mañana.

Me tomé dos pastillas de nolotil de golpe y ale, a mi casa mientras notaba cualquier imperfección del asfalto de la autovía. Y como mi casa es un duplex mis padres decidieron llevarme al campo porque todo está en una planta. Si la autovía era un infierno, imaginaos los caminos de campo.

Al llegar a casa, mi padre fué a por los medicamentos y drogas varias… Y casi me caigo de espaldas cuando veo que entre todas las cajas hay inyecciones. ¡Inyecciones! En ese momento tuve una crisis de ansiedad y al dia siguiente mandé a mi madre al médico a que lo cambiara por pastillas. No se puede. En ese momento, desbloqueé mi primer logro. Princharme a mi misma sin morirme del pánico.

Commentarios (4)

  1. Eliug:

    Hace poco me operaron por tener roto el menisco y me has recordado mucho a mi salida del hospital.
    El dolor se pasa pronto, y es importante que dentro de lo posible hagas los ejercicios que te manden, para no perder demasiada musculatura.
    Las inyecciones de heparina son un mal trago, pero si te lo tomas con calma no pasa nada de nada. Lo malo son los megamoratones que no mejoran hasta que terminas el tratamiento :). Usa trombocid. Eso si, en cuanto terminas en dos días se te quitan!

    Mucho ánimo!

    Miércoles, septiembre 7, 2011 at 13:12 #
  2. Linkita:

    Si…. yo también tengo roto el menisco… Un lio. Al final soy una maestra de la heparina. Creo que en todo el proceso solo llevo dos morados!! =P

    Miércoles, septiembre 7, 2011 at 13:52 #
  3. José:

    Animo !!

    Viernes, septiembre 9, 2011 at 12:37 #
  4. Ainssss! Muchos mimitos! A mi también me dan pánico las agujas!

    Martes, septiembre 13, 2011 at 14:13 #