La ambulancia. Fractura de la meseta tibial VI

Proyecto

Después de dos semanas infernales, en las que la mayoría de las visitas eran conocidos de mis padres que venían a verme y después siempre aceptaban los piscolabis de mi madre…. (en el porche al fresquito mientras yo me quedaba con mi bandejita de perrito en la habitación de la lisiada) llegó la hora de volver al hospital.

Dicen que el dolor no se puede recordar, y a lo mejor es verdad… pero de lo que sí debe haber constancia es de mis uñas en el asiento de atrás del coche el día que me trajeron a casa. Así que esta vez decidí pedir una ambulancia. Mis padres son de esas personas que por no molestar no van ni a cobrar un reintegro por si se molesta el lotero. Así que pretendían meterme de nuevo, a mí y a mi escayola de un metro y pico en el coche de mi padre. Gané la partida y conseguí que la ambulancia llegara al campo para llevarme al hospital.

El ambulanciero le dijo a mi madre, que a las 7:00 am pasaría por el pueblo y a las 7:14 am por mi casa y yo tenía la cita a las 8:10am. Genial. Pues eran las 7:45am y la ambulancia que no llegaba. Y yo con mi pata tiesa. Y lila, muy lila. Mi padre decidió que ya estaba bien, y me metió en el coche. Me gustaría decir que bajo coacción, pero me he dado cuenta que desde que me caí, yo no tengo poder de decisión en cuanto a los desplazamientos. Ni siquiera cuando voy al baño.

Justo después de exhalar un suspiro de alivio porque ya estaba dentro, aparece la ambulancia. Mismo número para salir. Ya son las 8:55 am y necesitamos 40 min para llegar al hospital.

Me suben en la camilla, me meten en la ambulancia… Puro placer. Hasta que me doy cuenta, que dentro de la ambulancia hay un par de ancianas cabreadas porque van a llegar tarde a sacarse sangre. 10 km puffeando y mirando el reloj.

“Señora, ¿puede dejar de quejarse? Yo estoy igual.” Y después de decir esa frase, creo que me dolía menos la pierna.

Llegamos al hospital de la señora y su acompañante (porque ellas tenían super-prisa) y al abrirles la puerta, pegan un salto y empiezan a correr hacia la puerta. ¿Para eso necesitan una ambulancia? Ni yo corría tanto antes de caerme… Ya sabemos por qué va tan mal la sanidad. Las ambulancias son taxis gratis y yo no lo sabía.

Me llevan a mi hospital, y resulta que no hay sillas de ruedas para personas con la pata tiesa. Pues nada, en camilla es más divertido.

Me toca la consulta, me quitan la férula…. UFFFFF con las piernas tan bonitas que he tenido yo siempre. Eso no era una pierna, era un palo amarillo y arrugado. Y menos mal que no soy peluda y no habían pelos. El médico (al que le tuve que preguntar el nombre porque nunca se presentan) me amenaza con que tengo que doblar la pierna (jaaajajajaja) me toquetea sin mucho cuidado, y cuando aún no se me habían deserizado los pelos de todo el cuerpo de ver eso, una enfermera me cura y me vuelve a vendar la pierna, pero sin escayola. ¡Bieeeeen!

En esa ocasión me llevé mi cámara, pero la impresión hizo que no pudiera ni destapar el objetivo. Sólo tuve valor de echar una foto a las grapas y poco más. Eso sí, a mi ambulanciero le hice un book.

Ale, advertencia de que no apoye la pierna por nada del mundo y a casa. Ya no tenía escayola, mi pierna no pesaba mil kilos, pero estaba muerta, ni levantarla, ni doblarla, nada.

Al llegar a casa noto la gran diferencia: ¡Puedo sentarme! Al no tener yeso debajo del culo, ya puedo sentarme en un sofá o silla (o váter) y salir de mi zulo de vez en cuando…

¿Qué deducimos de todo esto? Las escayolas son una mierda.

Commentarios (4)

  1. Hola Linkita,
    Madre mia, te leo y me veo reflejado totalmente……te voy a dar un consejo yo que llevo más tiempo en esto…jejeje (veterano de guerra)
    Mi enfermera 3, que es mi esposa Susana, tuvo la brillante idea de ponerme la cama en el salón de casa (para dormir sola)….así todo el mundo que venía a verme estaba conmigo todo el rato en el salon que se ha convertido en mi habitación…y todavía continúo ahí, tengo TV, AC, MAC,Wii, etc..y lo más importante…mucha luz porque da a la terraza de casa, y sigo durmiendo en el salón… :) y me encanta !!!
    Estoy de acuerdo contigo en lo de las ambulancias…son taxis para la tercera edad, aunque a veces no tan tercera…yo tampoco sabía eso.
    Bueno ánimo !!! supongo que empezarás pronto la rehabilitación….
    SALUDOS Y QUE LA FUERZA TE ACOMPAÑE !!!

    Viernes, septiembre 16, 2011 at 15:20 #
  2. Linkita:

    Ya ves, es que esto suele ser un infierno parecido para todos.

    Yo estoy escribiendo esto un poco a toro pasado, ahora mismo ya estoy con la rehabilitación y como yo tengo una pierna sana, ya puedo salir de la habitación con mi andador y mis muletas.

    Pero vamos, que en un par de post llego al presente y ya me puedo quejar con más detalles =)

    Ánimo a ti tambien con tus dos paticas. Estoy atenta a tu blog =)

    Viernes, septiembre 16, 2011 at 15:58 #
  3. Yolanda:

    He sufrido una caida provocada por un perro sin correa y el resultado ha sido fractura meseta tibial grado 2.

    Ahora mismo estoy en la fase de la escayola contando los días hasta el próximo viernes en que espero que me la quiten

    Tu blog me ha ayudado mucho a hacerme una idea de por donde va a seguir esto. Gracias.

    Viernes, diciembre 14, 2012 at 12:09 #
  4. Linkita:

    ¡¡Oh vaya!!! Lo siento mucho, yo me recuperé totalmente, así que mucho ánimo… esto es cuestión de tiempo. Ve al fisio lo antes posible. Feliz Navidad!

    Viernes, diciembre 28, 2012 at 13:16 #